Vender una vivienda heredada no es una venta “normal”. Antes de llegar a notaría hay que ordenar titularidad, documentación, acuerdos entre herederos y plazos, y calcular correctamente el impacto fiscal (plusvalía, IRPF y otros costes asociados). Un paso mal dado —por desconocimiento o por prisas— puede traducirse en errores legales, impuestos innecesarios o bloqueos que retrasan la operación.
Mi objetivo es que tomes decisiones con información y que la operación avance en el orden correcto para evitar errores con consecuencias legales y fiscales difíciles de corregir después.
Si estás aquí, es muy probable que te estés pasando algo parecido a esto:
Te da miedo hacer algo mal y que luego aparezca un problema legal o fiscal que nadie vio venir.
Hay varios herederos, cada uno con su opinión, y cualquier decisión parece abrir una discusión.
No sabes si “se puede vender ya” o si antes falta un trámite, una firma, un documento.
Y, por encima de todo, te preocupa lo típico: “¿Y si al final pagamos más impuestos de los que pensábamos?” o “¿Y si firmamos algo que nos perjudica?”
Lo entiendo perfectamente: una herencia nunca llega en un buen momento, y encima te obliga a tomar decisiones importantes con la cabeza saturada.
Mi trabajo consiste en una cosa muy concreta: devolveros control y tranquilidad. Ordenamos la situación, ponemos números reales encima de la mesa y, si decidís vender, coordinamos la operación para llegar a notaría sin sorpresas.
En una venta corriente, el reto suele ser precio + comprador.
En una vivienda heredada, además, aparece lo que casi nunca se ve en el anuncio:
Derechos y situaciones familiares (varios herederos, desacuerdos, ausencias, firmas).
Cuestiones jurídicas (titularidad real, registro y catastro, cargas, incidencias).
Plazos e impuestos que, si se improvisan, pueden salir caros.
Por eso muchas operaciones se atascan a mitad: no porque no haya compradores, sino porque el inmueble no estaba listo o la familia no tenía un plan.
Te lo digo con claridad, porque lo veo con demasiada frecuencia:
Poner un precio sin calcular el neto real (y después llega el susto de impuestos y gastos).
Enseñar la vivienda y avanzar con interesados cuando todavía faltan trámites y ordenar la documentación.
Confiar en que “ya se arreglará” lo de los herederos… hasta que llega el momento de firmar y aparece el bloqueo.
Firmar una reserva o unas arras sin haber revisado bien condiciones, plazos y responsabilidades.
No entender el papel del usufructo y la nuda propiedad y tomar decisiones sin saber qué se puede hacer y qué no.
La buena noticia: la mayoría de estos problemas se evitan con un enfoque sencillo: diagnóstico + hoja de ruta + orden.
Este servicio está pensado para casos reales como el tuyo, por ejemplo:
Queréis vender, pero os falta claridad sobre qué paso va primero.
Sois varios herederos y necesitáis que alguien ponga orden y evite que todo se convierta en una negociación interna eterna.
Hay usufructo/nuda propiedad o dudas sobre firmas y viabilidad real de la venta.
Estás fuera de Talavera y necesitas a alguien local que coordine y avance.
La vivienda tiene “cosas”: cargas, comunidad, suministros, estado de conservación… y no sabes cómo enfocarlo sin perder dinero.
No es “acompañarte”. Es darte entregables claros:
1) Te digo qué está bloqueando la operación (y qué no)
En la primera fase identificamos lo esencial: herederos, objetivo, urgencia y posibles riesgos.
Sales con algo que normalmente falta: claridad.
2) Revisamos lo que puede estallar al final si no se ve ahora
Comprobamos lo habitual en estas operaciones: coherencia registro/catastro, incidencias y documentación necesaria para que una venta sea viable y limpia.
3) Ponemos un plan por escrito: “esto primero, esto después”
Aquí es donde muchas familias respiran. Porque ya no es “opinión”, es una hoja de ruta con prioridades.
4) Calculamos el coste real antes de decidir precio o aceptar ofertas
Sin números, todo son suposiciones. Aquí estimamos escenarios de costes e impacto fiscal de forma orientativa para evitar el clásico “no lo sabíamos”.
Si el caso requiere una intervención fiscal/jurídica estricta, coordino con tu asesoría, gestoría, abogado o con quien haga falta para que todo vaya alineado. Mi objetivo es que no haya contradicciones ni pasos duplicados.
5) Si decidís vender, preparo y enfoco la vivienda para vender mejor
Estrategia de presentación, reportaje fotográfico y, si conviene, home staging virtual con IA para que el comprador vea el potencial y negocie menos.
6) Coordino la venta con filtro, negociación y control hasta notaría
Menos visitas sin sentido. Más compradores reales. Y un proceso cuidado para evitar sobresaltos de última hora.
Paso 1 — Primera conversación breve
Me cuentas la situación. Te hago 4–5 preguntas clave y te digo con claridad si podéis vender ya o qué falta para hacerlo con seguridad.
Paso 2 — Diagnóstico + hoja de ruta
Ordenamos el caso y definimos el camino más sensato: qué va primero, qué después y qué conviene evitar.
Paso 3 — Decisión informada
Decidimos con criterio: vender, regularizar antes, o plantear una alternativa si hay conflicto entre herederos.
Paso 4 — Ejecución y coordinación
Avanzamos con método hasta cumplir el objetivo, coordinando la operación para llegar a firma sin sobresaltos.
Para orientarte sin marearte, con estos datos me basta para empezar:
Zona o dirección aproximada en Talavera
Nº de herederos
Usufructo: sí / no / no lo sé
Objetivo: vender / repartir / regularizar primero
En una herencia es normal sentir presión, dudas y cansancio. Lo que más desgasta es no saber si estás haciendo lo correcto.
Mi objetivo es que no tomes decisiones “a ciegas” y que la operación no se convierta en un conflicto familiar o en un problema en notaría.
En esa primera conversación sales con:
un diagnóstico claro,
un orden de pasos realista,
y una estimación orientativa de costes para decidir con números.
Si no quieres que una herencia te salga cara por un error evitable, lo más inteligente es ordenarla antes de firmar, presentar impuestos o poner la vivienda en el mercado.
En herencias inmobiliarias, una mala decisión puede traducirse en impuestos de más, pérdida de beneficios fiscales o bloqueos cuando llegue el momento de vender o alquilar.
Si lo necesitas, reviso tu caso y te marco una hoja de ruta para que avances con seguridad jurídica y fiscal y sin improvisar.
La tranquilidad empieza cuando sabes que estás tomando la decisión correcta. Lo que se ordena bien al principio, se firma con tranquilidad al final.
Daniel Bartolomé
Agente inmobiliario titulado por la escuela EANE, centro homologado por el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI).